sábado, 20 de abril de 2013

Interludio: Más Sombras que días en el infierno.

Divago por la calle entre las luces escarchadas de las farolas, lejos de apaciguar mi alma en cada interludio solo alumbran la llama que por dentro me come desde el nudo en la garganta hasta el vacío que me dejaste a la izquierda del pecho.
Es una más.
Una más de las incontables noches que salgo por no devanarme mas los sesos mirando tu retrato a las tantas, a la luz de mi escritorio mientras me pregunto que cojones es lo que hice mal.
Repaso cada capitulo como cada día  cada noche, cada instante, como un rito eterno de autodestrucción hasta que se consume el poco de cordura que acapara mi cerebro en los ratos de paz.
Los perros aúllan a la luna como lobos y la noche oculta el crimen y el poco castigo que despierta cada anochecer en la urbe. (''en la urbe.'' Ni que esto no fuese un puto pueblo de mala muerte.)
''Esto ya no es amor, esto ya es una puta enfermedad.''
Tu a estas horas estarás con otro pibe en su cama y yo yo hace tiempo que dejé de saber con quien y como estoy, tiene mas control sobre mi esta ''enfermedad'' , como tu la llamas que cualquier marionetista sobre un vulgar muñeco de trapo.
Me noto como un peso sin propio control mecido por la mente de algún perturbado.
Solo soy yo mismo cuando salgo de mi ser, esa enfermedad se multiplicó en otras tantas y otras sustancias que no fueran tu cuerpo para poder seguir levantándome  aunque últimamente paso mas tiempo en el suelo que tratando de elevarme
(''Puesto hasta arriba, para ver si te olvido'') Puedo jurar que ni aún así.
 Que después de tantos meses de perder la esperanza en tu regreso tu media sonrisa provoca esa hecatombe en mi pecho que deja en el máximo ridículo a Hirosima.
(Esa puta sonrisa, chica, guárdala que se clava en mi pecho como el mas afilado puñal.)
Me maté por todo esto, por esta basura que a día de hoy me quema. Y a día de hoy los míos perdieron hace años la esperanza en mi regreso y solo les queda el ensueño de que el fantasma en el que me he convertido no desaparezca de golpe un día.
Antes me esforzaba por sonreirle al día, un que solo fuese por desafío, pero visto el esfuerzo que debo invertir en dar un paso bastante es que me mantengo en pie.
Mis pies se arrastran por el asfalto como si todo el pasado se concentrase en mis piernas y me impidiese levantarlos del suelo, como los zapatos de cemento de Al caponne.
(Creo que seguiré paseando. Llegaré a algún lado. [O no, ¿Pero que hay de malo?])

(''El rollo es Lxf.'' Ch.)

3 comentarios:

  1. Increible zhes. No puede ser más increible.

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  2. Me parece completamente increíble, es impresionante como escribes

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