martes, 23 de abril de 2013

Interludio III: Música.

Su voz es música para mis oídos  la misma que a veces llegó a ser el ruido de unas garras deslizándose por el fino cristal y desgarrando los oídos de los mas sutiles. Ahora produce en mi el efecto de la brisa del norte una tarde de Agosto.
Es una insula en el mar.
Un oasis en el desierto.
Es la realidad en un discurso de cualquier político.
El oxígeno que le queda a un atrapado por avalancha.
Es la esperanza, la fé, para salir adelante.
Es el tic tac del reloj que no exaspera, el que se lleva con el tu intranquilidad.
Es luz en la oscuridad.
Es música.

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